
lunes, 25 de mayo de 2026· Por Omar
La iguana que se dejó retratar y desapareció
Omar Enrique Berdugo Cabeza iba camino al sector Los Guardianes cuando casi la pisa. Ahí, en pleno sendero, una iguana verde juvenil descansaba sobre la tierra seca como si el camino fuera suyo —y en cierta forma lo era. El verde brillante de su cuerpo, ese verde casi eléctrico que solo tienen los ejemplares jóvenes de *Iguana iguana*, la hacía visible y a la vez irreal entre la hojarasca y las raíces.
En vez de huir, la iguana se quedó quieta y dejó que Omar le tomara fotografía tras fotografía. Ojo dorado, cresta erguida, escamas perfectas. Una modelo de sotobosque que parecía saber exactamente lo que hacía. Cuando decidió que ya era suficiente, se deslizó entre los arbustos con tanta discreción que no hubo tiempo de grabarla: el sotobosque la recibió y punto, como si nunca hubiera estado ahí.
El encuentro quedó documentado con diez fotografías y un video, en las coordenadas del sendero que lleva a Los Guardianes. Un avistamiento fortuito, de esos que recuerdan que en la Fundación Loros uno nunca sabe bien quién se va a cruzar en el camino.









