
viernes, 8 de mayo de 2026· Por Alejandro | Los Loros
B67 y el festín amarillo del Peligro
Fue Maicol quien los encontró ese enero, cerca del cerro El Peligro, con la cámara lista y los ojos bien abiertos. En la copa de un papayote en plena floración —ese árbol de flores amarillas que ilumina el monte como una llamarada— había una bandada de loros amazónicos moviéndose entre las ramas, arrancando pétalos y néctar con la confianza de quien conoce bien su despensa. El cielo azul despejado hacía que el verde del plumaje y el amarillo de las flores se vieran casi irreales.
Entre todos los individuos, uno se distinguió con claridad: el loro con banda B67 en la pata, parte del programa de seguimiento de la Fundación, ahí metido en el festín como cualquier otro miembro de la bandada. Las fotos que dejó Maicol no solo capturan el momento —capturan algo que el equipo ya sospechaba y que ahora queda registrado: a los loros amazónicos de Los Loros les encanta el papayote, y saben exactamente cuándo y dónde encontrarlo.

