
domingo, 3 de mayo de 2026· Por Alejandro | Los Loros
Las veteranas que enseñan el camino
El domingo 3 de mayo, Alberto llegó al sitio de liberación con el alimento del día y encontró lo que el equipo esperaba confirmar: las cinco guacamayas escarlata (*Ara macao* ) recién liberadas siguen cerca. Cuatro de ellas se quedaron en los alrededores de las jaulas, posadas sobre las perchas y plataformas de bambú con el cerro boscoso de fondo; la quinta no se vio, pero su voz llegó nítida desde el frente del cerro, inconfundible entre la espesura.
Lo que Alberto también notó —y vale la pena contarlo— es que las recién liberadas no andan solas. Una cheja (*Ara severus*) y una guacamaya azul y amarilla (*Ara ararauna*) con largo historial en el santuario vuelan activas por la zona, patrullan, vigilan, y cuando alguna de las nuevas se aleja demasiado, parecen guiarla de regreso al área base. Son las veteranas del lugar, las que ya saben dónde están las perchas, el alimento y la sombra del cerro.
Hay algo en esa imagen —el rojo encendido de las escarlatas nuevas y el azul y amarillo de las que ya conocen el territorio— que dice más de lo que cualquier dato puede resumir. El proceso sigue su curso, con buenas noticias desde Los Loros.



